Con la llegada del frío, los estornudos y la congestión nasal vuelven a ser protagonistas.
El resfriado común es una de las infecciones más frecuentes y, aunque suele ser leve, puede hacernos sentir muy incómodos durante varios días.
En este artículo te contamos qué lo causa, cómo diferenciarlo de la gripe y qué puedes encontrar en la farmacia para aliviarlo.
El resfriado es una infección leve del aparato respiratorio superior provocada por virus, principalmente los rinovirus. Se transmite fácilmente al toser, estornudar o tocar superficies contaminadas. Por eso, los contagios aumentan en otoño e invierno, cuando pasamos más tiempo en espacios cerrados.
Síntomas más habituales
Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y alcanzan su punto máximo entre el segundo y el cuarto día. Los más frecuentes son:
- Congestión o goteo nasal
- Dolor o picor de garganta
- Tos leve
- Estornudos repetidos
- Dolor de cabeza y malestar general
- Fiebre baja (a veces ausente)
Diferencia con la gripe: la gripe aparece de forma más brusca, con fiebre alta, dolor muscular intenso y mayor cansancio.
Tratamiento
No existe un medicamento que cure el resfriado, pero sí hay tratamientos disponibles en farmacias que ayudan a aliviar los síntomas y mejorar el bienestar mientras el cuerpo se recupera.
Analgésicos y antipiréticos
El paracetamol o el ibuprofeno ayudan a reducir el dolor de cabeza, la fiebre y el malestar general. Es importante respetar las dosis indicadas por el farmacéutico o el prospecto.
Descongestionantes nasales
Facilitan la respiración y reducen la congestión.
- Sprays nasales químicos (como oximetazolina o xilometazolina): no deben usarse más de 3 a 5 días para evitar el “efecto rebote”.
Estos principios activos pueden producir algunas reacciones adversas; una de las más frecuentes es la sequedad nasal. En nuestra farmacia disponemos de un producto que añade a la fórmula dexpantenol para compensar esa deshidratación. - Con agua de mar: existen preparados isotónicos o hipertónicos, con diferentes fuerzas de acción.
- De fitoterapia: podemos encontrar preparados que están a medio camino entre el agua de mar y los descongestionantes químicos.
- En comprimidos (como pseudoefedrina o fenilefrina): pueden aliviar la congestión general.
Antitusivos y expectorantes
Si tienes tos seca, los antitusivos (como el dextrometorfano o la cloperastina) ayudan a calmarla.
Si es tos con mucosidad, los expectorantes como la guaifenesina o los mucolíticos (ambroxol, acetilcisteína) facilitan su expulsión.
Pastillas y sprays para la garganta
Pueden contener anestésicos o antisépticos que alivian el picor y el dolor de garganta.
Nuestra recomendación, si la dolencia en la garganta es muy molesta, es una fórmula que contiene antiséptico, anestésico local y analgésico/antiinflamatorio, aunque también disponemos de otras composiciones menos completas.
💡 Consejo del farmacéutico: los antibióticos no sirven para tratar el resfriado, ya que se trata de una infección viral. Solo deben usarse si el médico los prescribe para una infección bacteriana asociada.
Sin embargo, algo que puede aliviar los síntomas son los antigripales.
Existen varios tipos: algunos llevan como analgésico el paracetamol, otros el ibuprofeno e incluso algunos ácido acetilsalicílico. Estos principios activos suelen combinarse con un antihistamínico de primera generación y algún descongestivo.
En algunos casos, esta combinación incluye también un antitusivo (generalmente dextrometorfano). El inconveniente es que esta combinación puede producir más somnolencia, por lo que se añade cafeína para compensar.
Desde la farmacia aconsejamos tomar solo los principios activos necesarios y, si no se presentan algunos síntomas, reducir el número de ingredientes.
También puede ser útil asociar al antigripal un producto para estimular las defensas, ya que el resfriado común suele aparecer en épocas del año en las que bajan las defensas.
Remedios y cuidados en casa
Además del tratamiento farmacológico, algunos hábitos ayudan a una recuperación más rápida:
- Descansa y evita esfuerzos intensos.
- Bebe abundante agua, caldos o infusiones calientes.
- Ventila bien los espacios cerrados.
- Usa humidificadores si el ambiente está seco.
- Lava tus manos con frecuencia para evitar contagiar a otros.
Cuándo acudir al médico
Aunque el resfriado común suele mejorar en una semana, es recomendable consultar al médico si:
- Los síntomas duran más de 10 días o empeoran.
- La fiebre supera los 38,5 °C.
- Hay dificultad para respirar o dolor en el pecho.
- Aparecen signos de infección secundaria (como sinusitis o bronquitis).
Esperamos haber resuelto tus dudas acerca de esta patología invernal tan frecuente. Si necesitas un consejo farmacéutico concreto acerca de algo que no te haya quedado claro, nos puedes encontrar en la farmacia, con la ilusión del primer día y con la experiencia de más de 25 años.

